Los días pasan y el trabajo no avanza demasiado. O eso parece. En realidad me he pasado estos últimos días encajando las diferentes piezas, decidiendo si pintar con los cascos puestos o quitados, cambiandole el arma a una de las figuras, buscando la mezcla de colores para el blanco de los uniformes, pensando si será mejor empezar por el terreno o por las figuras, pensando en cómo aplicaré la nieve y con qué material la simularé, mirando la escena, ... volviéndola a mirar. Es ese tiempo que parece totalmente improductivo, pero que define lo que va a ser de una figura o, como es el caso, de una escena.
Bueno, también he estado varios días parado sin hacer nada. Es lo que tiene plantearse esto como una afición. No obliga a nada, sólo a pasarlo bien. Además, he recibido el libro de Cursed Monkeys "Modelismo. Historias en miniatura", que publicaron mediante crowdfunding, y me he pasado unos buenos ratos leyendo y observando sus trabajos. Muy buenos. Me gusta esa atención a las peanas y ese contar historias que tienen como declaración de intenciones.
En fin, que éste es el estado final, antes de pintar, de la escena, de mis divisionarios. Hay algunos cambios sobre la ilustración, motivados por cuestiones de espacio en la peana pero me gusta lo abigarrado que ha quedado. A partir de ahora echaré mano de los pinceles. A ver si no me eternizo, que estoy echando toda mi fama por la borda ...